Entrevistas

Responsables de la versión impresa y digital de El Diario Montañés reflexionan sobre el futuro del periodismo

Gabriela Calderón/ Carlota Ferreiro

Alberto Santamaría, redactor y subdirector, y Álvaro García de Polavieja, periodista y responsable de redes sociales, examinan la convivencia de dos escenarios muy diferentes y, a la vez, complementarios: la web y el papel. Una profesión que se esfuerza por adaptarse a la nueva realidad presente desde la llegada de la digitalización.

“El papel existirá siempre y sabrá adaptarse a la nueva realidad como ya lo está haciendo”

Alberto Santamaría, subdirector de El Diario Montañés desde 2017, comparte su visión acerca de los cambios constantes vividos en su profesión por la digitalización y afirma que “siempre habrá público dispuesto a leer una buena información en un periódico de papel”.

El periodista ha desarrollado su actividad profesional casi de forma exclusiva en el periódico cántabro, al que llegó en 1991, y en el que se ha ocupado a lo largo de su carrera de distintas áreas informativas. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, fue cronista político durante varios años, hasta que en 1998 fue designado jefe de la sección de Deportes, que contribuyó a modernizar y en la que llegó a ejercer la función de redactor jefe. Posteriormente, en octubre de 2010, le fue encomendada la coordinación del área de Cantabria.

Después de muchos años en la profesión, Santamaría resume las cualidades propias de un periodista, indispensables trabaje para el medio que trabaje, en una sola palabra: honestidad. Ligado a esta, un periodista tendrá objetividad, credibilidad, calidad y profesionalidad, especialmente en una panorama informativo tan incierto como el actual. Cada vez son más los medios digitales que se ponen en marcha sin la base de uno tradicional “siempre estaré a favor de un medio de comunicación que venga a completar el escenario informativo en cualquier ámbito”, sin embargo, Santamaría afirma que “los medios de comunicación tradicionales, gracias a la estructura que ya tienen establecida, tienen más oportunidades para competir en un escenario que ha cambiado de forma radical en la última década”. La pluralidad es algo básico en una profesión en la que conviven numerosos medios dispuestos a competir, hoy en día, por la inmediatez “yo creo en todos los medios digitales siempre que elaboren información de calidad”.

Sin embargo, la necesaria inmediatez “y más en este mundo en el que cualquier persona con un móvil es testigo de acontecimientos y se convierte en un improvisado periodista”, supone un reto para las redacciones tradicionales. En una creciente competencia por la rapidez en la difusión de noticias, el subdirector insiste en que lo fundamental es la calidad aunque se tenga que sacrificar algo de inmediatez.

“En el mundo de las noticias falsas el periodista tiene que ser veraz porque nuestra credibilidad depende de ello”.

Desde la última década, el periodismo está haciendo frente a amenazas que suponen un enorme desafío. A todos los medios de comunicación, les ha costado (y aún les cuesta) adaptarse a la nueva realidad que está viviendo la profesión “es un mundo que evoluciona y sorprende cada día y nos obliga a estar atentos a las oportunidades que ofrece hoy gracias a la digitalización”. El Diario Montañés, un medio con más de 100 años de historia, “ha tenido que hacer un gran esfuerzo para adaptarse a estas circunstancias”. El nuevo escenario digital obliga a convertir redacciones de papel en redacciones digitales y lograr que ambos escenarios convivan en uno solo para responder a la necesidad de informar a través de dos soportes diferentes: “pero, para mi, muy complementarios”: Internet y el papel.

Además, esta nueva realidad supone, también, adaptarse a las nuevas tecnologías y cambiar la forma de trabajar “mucha formación, pero también mucho periodismo, sea en el soporte que sea”. A lo que actualmente se enfrentan las plataformas digitales es al número de lectores que están dispuestos a pagar por recibir información, “hace años tampoco se contemplaba la idea de pagar por canales de música o de televisión y hoy está ya asumido como algo normal. Ahí están los ejemplos de Spotify o Netflix”. Santamaría confiesa que “en el mundo del periodismo el camino está siendo lento, pero ya hay experiencias que están fructificando, como es el caso de The New York Times o The Wall Street Journal”. Estos ejemplos nos garantizan que el modelo de pago es real, efectivo y ya está creciendo.

El Diario Montañés ha sido uno de los primeros periódicos que ha implantado el modelo de suscriptores para su edición digital, como han hecho otros periódicos del grupo Vocento (El Correo, El Diario Vasco, Ideal) y “el resultado hasta la fecha es positivo”. Aunque el proceso ha sido lento “actualmente, El Diario Montañés cuenta con cerca de 5.000 suscriptores que están dispuestos a pagar por una información de calidad”. A pesar de que las cifras son esperanzadoras, no podemos olvidar que, también existe un público dispuesto a leer buena información en la versión impresa “cuando el papel saca músculo en el desarrollo de una información es muy difícil de batir”.

El futuro del periodismo no se encuentra únicamente en el escenario digital, sin embargo, los profesionales deben adaptarse a las nuevas circunstancias como ya lo están haciendo. Las plataformas digitales tienen grandes ventajas como la inmediatez en la difusión de información, sin embargo, suponen grandes retos para los periodistas. En esta nuevo panorama informativo deberán esforzarse por continuar ofreciendo información de calidad, objetiva “y como decía al principio: honestas” porque “el periodismo tiene hoy una gran amenaza: las noticias falsas, y hay que luchar contra ellas”.

“La sociedad tiene que estar dispuesta a pagar por información de calidad”

“Si crees en una sociedad libre y bien informada donde los ciudadanos puedan tomar decisiones y conocer qué ocurre, se ha de poner en valor la información” comenta Álvaro Polavieja, periodista responsable de redes sociales de El Diario Montañés.

A lo largo de su trayectoria profesional ha desempeñado diferentes cargos y funciones en los ámbitos del periodismo, la comunicación corporativa y el marketing. Desde 2013, se encarga de la administración de las redes del diario líder en Cantabria y la redacción de noticias tanto en su versión analógica como digital.

Según Polavieja, el futuro del periodismo pasa por Internet; “Internet es imprescindible, pero las ediciones impresas también lo son y tienen muchas ventajas. No hay que renunciar al  periódico tradicional ya que el futuro pasa por la convivencia de los dos”. También asegura que las redes sociales son un canal de información vital para agilizar el trabajo y que sea más efectivo. “Suponen una herramienta esencial para conectar con gente que ha estado en lugares donde han ocurrido los hechos, o con instituciones que pueden aportar información relevante”. A día de hoy, el Diario Montañés está presente en Facebook, Twitter e Instagram, ya que “son las redes que realmente tienen más impacto en la audiencia y donde se genera más difusión”.

El redactor afirma que las cualidades básicas del periodista son siempre las mismas y no han cambiado mucho desde que comenzó este oficio. Se ha de tener curiosidad y estar atento a todo lo que pasa y los temas que están en auge en cada momento. También considera que tener cultura general y saber un poco de todo es importante para contextualizar los temas y adquirir una visión amplia de las cosas. Actualmente, y dado cómo está evolucionando el escenario digital, el aprendizaje y la formación continua son necesarios, pero lo fundamental es que “el periodista sepa mantener su rigor e independencia profesional frente a las tensiones que puedan surgir del exterior”.

“Los medios digitales son un arma de doble filo”. Con este comentario, el periodista indica los posibles inconvenientes que trae consigo la digitalización, y opina que aunque por un lado, el panorama comunicacional se ha enriquecido, por otro, también se ha generado mucho ruido. “Ahora la capacidad para comunicar la tiene mucha gente que sin el carácter profesional del periodista, actúa como si lo fuera”.

Con respecto al cambio dentro de la redacción, Polavieja anota que el impacto ha sido importante aunque el espíritu de la profesión siga siendo el mismo. “Es evidente que existe una brecha generacional entre periodistas, y somos las nuevas generaciones los que hemos de enseñar a los veteranos a manejar las herramientas digitales”.

“Las redacciones se han de adaptar a los cambios y asimilar que el oficio va cambiando”.

El principal desafío al que se enfrentan ahora los medios de comunicación tradicionales es conseguir el cobro por contenidos online. Cuando surgieron las primeras webs, éstas se entendían como un complemento más del periódico que no hacía daño al tamaño de ventas. En cambio, hoy en dia, la difusión de la tira impresa ha empezado a caer y las webs a ganar más audiencia, de manera que durante bastante tiempo los periodistas han estado regalando su trabajo. “Lo que la gente ha de comprender es que cuando el lector paga lo hace no sólo por un producto, sino por una manera de entender las cosas en la sociedad. Es evidente que cuando vas a la panadería no te llevas gratis la barra de pan, pues con la información pasa lo mismo”. La solución que el diario cántabro propone a este problema es apostar por periodismo de calidad en el ámbito digital con una suscripción mensual asequible.

Como conclusión, Polavieja reflexiona acerca de los retos que se les plantean a los nuevos periodistas e insiste en que la base del buen periodismo será la misma de siempre aunque los conocimientos se hayan amplificado. “El gran reto del nuevo periodista es consolidar su carácter de periodista tradicional y saber enriquecerlo con todo lo que conllevan los nuevos cauces de la profesión en el ámbito digital”.


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