Cultura

Muchos hablan, pocos riman, solo los mejores improvisan

Sergio Delgado Bravo

En apenas unos años, el freestyle ha experimentado un crecimiento que nadie en la industria se podía imaginar. Tampoco tienen tanto tiempo las batallas de gallos, lo que pasa que al principio estaban muy mal vista y era raro ver que salieran en algún medio o que alguna marca las publicitase. La base de estas batallas es un duelo de improvisación entre dos personas las cuales luchan por ser las mejores de su barrio. Al ser el mejor de tu zona empiezas a ganar reconocimiento y esto hace que optes a competir a nivel regional o incluso nacional. En España la única referencia que teníamos de esto estaba en la película 8 millas donde Eminem era el protagonista.

Llega Red Bull

Hasta 2005, las batallas seguían siendo un deporte desconocido para mucha gente, entre los cuales me incluyo, hasta que llega el primer patrocinador y por el cual llegarían a hacerse famosas; Red Bull. Ese mismo año se celebró en Madrid la primera final nacional de Red Bull batalla de los gallos. Con Mbaka de speaker, el cual tras 13 años sigue como el primer día, un pequeño círculo con los asistentes y dos MC’s preparados para dejar por los suelos al otro mediante las rimas. A diferencia de otros deportes donde se enfrentan 1vs 1 aquí el contacto físico está prohibido. La única manera de derrotar a tu oponente es a base de habilidad mental y tener un mejor estilo a la hora de rapear.

En aquella edición ganó Zatu. Pero al igual que las batallas de gallos despegaban lo hacía también otra plataforma; YouTube. La batalla entre Zatu y Bha se hizo viral y hoy en día cuenta con más de 3 millones de visualizaciones y muchos raperos y seguidores de este mundo consideran esa batalla como la primera que vieron y les enganchó a las batallas.

Aparece la métrica

Esta renovación que sufrió el freestyle generó la aparición del estilo métrico tan marcado a la hora de rimar como el del alicantino Zasko Máster (uno de mis MC’s favoritos que creó tendencia y que hoy es imitado por parte de los participantes). Además, que la competición de Red Bull desapareciese durante 3 años tuvo un impacto muy positivo en su vuelta debido a que el público del freestyle la recibía con muchas más ganas tras su ausencia. A partir de 2013 con la vuelta de la Red Bull Batalla de los Gallos el freestyle experimentó un boom de dimensiones estratosféricas. Un efecto de este boom que no se puede pasar por alto es el aumento del número de fanáticos, el público se ha multiplicado exponencialmente como se ha podido ver en los eventos celebrados en los últimos años, sin ir más lejos en la Red Bull Internacional celebrada en Chile en 2015 acudieron unas 23 mil personas, una cifra equivalente a llenar un estadio de fútbol de la Primera División. Pero no solo eso, si no que aquí tuvo lugar la batalla por la que yo me enamoré del freestyle y es la que reunían en el escenario a al rapero argentino Dtoke contra el ya referente español Arkano. Me maravilló y asombró la capacidad que tenían ambos de improvisar al segundo y el espectáculo y los gritos del público. Además ese mismo año ganaría esta competición materializándose como campeón internacional.

Éxito mediático

Otra consecuencia ineludible que ha generado el crecimiento del freestyle es la gran repercusión que han obtenido varios de los actuales exponentes de este género como es el caso de Skone con sección en “Las Mañanas de los 40”, Arkano con colaboraciones esporádicas en programas de televisión de gran audiencia como “El Hormiguero” o “Late Motiv” entre otros, y Blon en el programa deportivo de “Los lunes al Gol” para improvisar sobre lo acontecido sobre la jornada liguera. Es evidente el cambio de los medios de comunicación a la hora de tratar a los artistas puesto que se han dado cuenta del éxito que tiene entre los más jóvenes este tipo de prácticas. Y han pasado de ignorarlo y tratarlo como una práctica dañina a recoger los frutos más prósperos que da este mundo. El freestyle se ha confirmado como una baza de los medios de comunicación para conseguir atraer a la audiencia juvenil.

MC como profesión

¿Y los MC’s? Pues un poco igual. Los que comenzaron en esto por amor al arte pasaron del que batallar les podía costar dinero si tenían que desplazarse a empezar a obtener beneficios, primero modestos y después algo más importantes. En los casos de la élite en España, y también en países como Argentina, México y Chile, los cuatro top de habla hispana, llegaron incluso a medio vivir bien de esto, en un compendio entre competiciones, acuerdos publicitarios y oportunidades en otros ámbitos fuera de las batallas, como ya he dicho antes.

Arkano es el niño prodigio de las batallas de gallos en España. Con quince años ganó su primera nacional (2009) y con veintiuno se proclamó bicampeón español y vencedor de la internacional de 2015. Su figura trascendió más allá del mundo del hip-hop tras lograr en 2016 el récord Guiness de improvisación continuada, tras estar más de 24 horas seguidas improvisando sin parar en un cubículo de cristal en la Puerta del Sol, Madrid. Esto, unido a su compromiso social y su discurso firme, ha hecho que se le abran las puertas de grandes medios como Los 40 Principales, se hagan improvisaciones en entregas de premios de cine o dirija programas de TV.

Skone, por su parte, es el premio a la constancia. Junto a Invert, es el gallo más destacado que empezó antes del parón y continúa en la élite, aunque ya no veremos a su mejor versión. Su ejemplo, aparte de la perseverancia, es el de la lucha contra los elementos, ya que no partía de favorito en ninguna de las dos competiciones y venció a participantes locales muy apoyados por su público. Como ejemplo sirva la final internacional de 2016, disputada en Lima, contra el rapero peruano Jota. Este al ser el rapero local partía como favorito, y llegó a la final contra Skone. Fue un claro ejemplo de lo que no tiene que hacer un público en las batallas de gallos. Cuando Jota acaba una rima el público se volvía loco, pero cuando lo hacía Skone, se producía el mayor de los silencios, algo que para un rapero en el escenario es horrible. Y es que lo bonito de las batallas es que no hay ni banderas ni favoritismos. Sí que es cierto que puedes tener tus MC’s favoritos como por ejemplo los tengo yo (Eude, Zasko, Rayban y Garrett) pero a la hora de gritar las rimas y animar, siempre se hace al unísono y cuando hay una buena rima, el público lo gritará con todas sus fuerzas.

De Chuty se dice que es el mejor gallo de la historia junto al mexicano Aczino, actual vencedor de Red Bull Internacional. Bicampeón en España, tiene el hándicap Messi: fuera de nuestro país baja su nivel y no muestra su dominio aplastante. Nunca ha llegado a la final de la final Internacional, no sin polémica porque en un par de ocasiones se ha cuestionado muy severamente las decisiones del jurado y en mi opinión le hicieron tongo más de una vez. Lo que fue escandaloso fue la del año pasado. Una batalla que para todo el mundo el mundo que la vivimos en directo era Chuty claro vencedor. Pero al ver las manos de los 5 jueces y ver cómo le volvían a arrebatar su sueño una vez más, yo por lo menos me volví loco. De hecho al final de video se oyen a los comentaristas flipando por la decisión del jurado, algo totalmente lógico. Y si no se lo creen, juzguen ustedes mismos.

Pese a las internacionales, Chuty es el ganador de la primera edición de la Freestyle Masters Series (FMS), una competición paralela a la Red Bull en la que participan los mejores raperos en España en formatos como jornadas de liga: cinco largas y completas batallas de uno contra otro por fecha. Una especie de liga nacional que poco a poco va apareciendo en los diferentes países de Latinoamérica.

Momento dulce

Toda esta evolución provoca, por supuesto, que estemos en el mejor momento de la historia del freestyle en nuestro país y a nivel latinoamericano igual, el crecimiento es contagioso ya que los mejores se dedican (casi) en exclusiva a esto y hay más cantera que nunca. Como riesgos aparecen la saturación de las batallas, muchas fechas, muchas batallas, élite reducida que se enfrenta con frecuencia, la polarización de un público muy joven y bufadero, que defiende a su MC favorito como a su equipo de fútbol y a la separación de las batallas del propio hip-hop; antes el gallo entraba a las batallas a través del rap y ahora se produce mucho el camino inverso.

Pero lo que nadie puede negar el que las batallas de gallos han venido para quedarse, por su manera de ser vistas y también por los valores que promueven (Mezcla de deportividad y competitividad, lucha contra el Bullying, violencia de género y calentamiento global) y también por los diferentes códigos éticos que estos tienen. Normas no escritas que nadie dice pero que todo el mundo sabe que no se pueden hacer como dejar el micro en el suelo o hablar de los hijos de tu oponente. Yo creo que una de las partes más bonitas de este deporte es que no entiende de edades. Y para fijarnos en este nos basta con fijarnos en la regional de Red Bull alicante de este año, donde El MC Gazir de 17 años derrotó en la final a Zasko siendo la sorpresa del torneo, y competirá en la nacional de este año para representar a España a nivel internacional. En definitiva, las sorpresas de este deporte, el buen rollo y sobre todo las buenas y cada vez más ingeniosas rimas, hacen que sea una competición cada vez más seguida y ya considerada como cultura de España y parte de Latinoamérica.

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