Cultura

Javier Rodríguez: “El conflicto de Ruanda fue la recreación bíblica de Caín y Abel”

Ramón Díaz, Mireia Fernández

El genocidio de Ruanda fue un intento de exterminio de la población tutsi por parte del gobierno hegemónico hutu de Ruanda entre el 7 de abril y el 15 de julio de 1994, en el que se asesinó aproximadamente al 75 % de los tutsis, estimándose no menos de 800 000 personas asesinadas y más de 250.000 mujeres violadas​. Los asesinatos masivos se iniciaron tras el atentado del 6 de abril de 1994 contra el presidente ruandés Juvénal Habyarimana y al presidente burundés Cyprien Ntaryamira, ambos hutu, y que murieron tras ser derribado el avión en el que viajaban por dos misiles.

Javier nos explicaba como la comunidad internacional actuó de forma pasiva a todo lo que estaba sucediendo y que esta pasividad se debía a que numerosos países apoyaban a los clanes que estaban matando. También nos explicaba que la matanza, era una representación bíblica de la historia de Caín y Abel.

Él nos contaba cómo durante siglos los hutu habían estado subyugados al poder tutsi. En los años 60 se produce una revolución social donde el tutsi quiere mejorar en su estatus social. En esa época Ruanda estaba colonizada por los belgas hasta que se firmó un plebiscito para que puedieran votar. También nos comentaba la actitud que tomaron los hutus cuando llegaron al gobierno, Javier la calificaba de “extremista “.

Otro de los factores clave que desencadenó los enfrentamientos fue el odio acumulado, generado por las zonas de pasto que había en Ruanda. Al ser un país con tanta densidad de población y tan poco espacio, se desencadenaron numerosos enfrentamientos, explica Javier. “La gente habita en colinas y el pastoreo es bastante complicado”.

El periodista, establece una comparación de la Ruanda de hace 25 años con la actual,  “Ruanda, en la actualidad, es la envidia de muchas capitales africanas e incluso de algunas europeas”, Javier Rodríguez calificaba a Ruanda como la Singapur de África. Destaca que Ruanda ahora es un lugar donde está prohibido ensuciar, donde no se utiliza el plástico y los viernes por la tarde se permite no trabajar a cambio de hacer deporte.

Otra de las cualidades que destacaba de este país es que la gente ahora es muy colaborativa, que muestran una cara que no tiene que ver con la de hace 25 años. Otra de las cualidades de Ruanda es que la gente con problemas sociales, drogadictos, indigentes… son acogidos en centros, donde se les reeduca. Por otro lado, Javier nos transmitía gran preocupación ya que en Ruanda hay un gobierno de mano dura, que lleva bastantes años en el poder y donde la libertad de información para el ciudadano es escasa, no se pueden informar libremente. Por último, destacaba el gran corazón de la población ruandesa ya que se están dando espacios para que se perdonen unos entre otros” la cosa es que la gente vuelva a convivir, puedan tener diferentes opiniones y no se lleguen a las armas”.

Javier también nos compartió la historia de la periodista ruandesa, Saidati Mukakibibi que fue capaz de asumir el dolor de perder a 47 familiares en el conflicto y salir adelante.

25 años después del genocidio de Ruanda, Javier quiso recordar a las víctimas de aquel genocidio con un emotivo reportaje, en el que nos mostró imágenes impactantes de aquel pueblo que fue víctima de una de las catástrofes más grandes a nivel humanitaria de la historia. Javier fue presentado por el reconocido periodista, José Antonio Machín, quien introdujo la exposición seguido de una  ronda de preguntas en la que Rodríguez compartió experiencias y emotivos momentos de la vuelta a Ruanda.

1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share via