Sociedad

En Cantabria hubo 40.000 prisioneros tras las alambradas

Bruno Corbeiras

En España se crearon 300 campos de concentración durante la época franquista. En aquellos años Cantabria destacaba por ser una de las zonas con más prisioneros de guerra.

Cuando hablamos de campos de concentración lo primero en lo que pensamos es en la Alemania nazi pero nos olvidamos de que en España también los tuvimos.

En 1936 Franco ordenó crear varios campos de concentración y ese mismo año la Falange de Cádiz anunció en la portada del periódico Águilas que ‘’crearemos campos de concentración para vagos y maleantes políticos; para masones y judíos; para los enemigos de la Patria, el Pan y la Justicia’’

La época del terror acababa de llegar y miles de familias fueron destruidas en estos campos, su sistema no era tan meticuloso como el de los campos de concentración nazis pero sin duda los testimonios son igual de desgarradores.

Los prisioneros tenían que realizar trabajos forzados, pasaban hambre, sufrían enfermedades infecciosas, aguantaban torturas, esclavitud y muchos eran fusilados; los campos de concentración franquistas forman parte de la historia de nuestro país y no deben caer en el olvido.

Y aunque no había campos específicos para mujeres sí que había bastantes mujeres en ellos, los testimonios cuentan que las mujeres estaban sometidas a vejaciones.

Campos cántabros

En Cantabria había más de 10 campos de concentración, estos se encontraban en las localidades de: Santoña, Laredo, Santander, Castro Urdiales y Torrelavega. Los ejércitos de Mussolini, Hitler y sobretodo de Franco fueron los encargados de habilitar estos campos del horror.

Santoña

En Santoña se utilizó el centro penitenciario de El Dueso como campo de concentración, allí eran encarcelados militares y políticos opuestos al régimen, en total estuvieron detenidos 3.000 prisioneros.

El 25 de agosto de 1937 el ejército de Mussolini habilitó este campo que estuvo operando hasta el 4 de agosto de 1938, después volvió a ser un centro penitenciario común y su organización pasó a la Dirección General de Prisioneros.

En Santoña había otros dos campos más, uno estaba situado en el Fuerte de San Martín, hoy en día esta fortaleza es uno de los destinos predilectos de los turistas que visitan este pueblo, San Martín fue un campo de concentración de larga duración.

Estuvo en funcionamiento desde septiembre de 1937  hasta finales del año 39 y durante sus últimos años se usó como campo correccional bajo el mando de las tropas italianas.

El otro campo de Santoña se dividía en dos edificios: el Cuartel de Infantería y el Instituto Manzanedo, este fue también un campo de larga duración y su capacidad máxima rondaba los 3.000 prisioneros.

Los voluntarios de Mussolini adaptaron estos edificios para que fueran un campo de concentración útil, hoy en día el Cuartel de Infantería se ha convertido en la Residencia Militar Virgen del Puerto y en el Instituto Manzanedo se imparten clases de enseñanza secundaria.

Laredo

En Laredo el único campo de concentración que había se encontraba en una zona que incluía el campo de fútbol, muchos edificios, un grupo escolar y parte de la playa, todo ello rodeado por alambres de espino.

Estuvo en uso desde agosto de 1937 hasta enero de 1938, este campo al igual que los de Santoña también fue construido y creado por las tropas de Mussolini.

El ejerció italiano o Corpo di Truppe Volontarie (CTV) convirtió el Café Salón de Baile en el centro administrativo del campo, 8.000 prisioneros fueron enviados a Castro Urdiales en autobuses requisados de los vascos y ahí se crearon otros tres campos para retener a toda esa gente.

Los partes italianos decían que en Laredo estaban retenidos entre 9.000 y 17.000 prisioneros.

Castro Urdiales

En Castro había tres campos de concentración estables, las tropas italianas crearon estos campos con tiendas de campaña, en ellos encerraron a 10.000 prisioneros entre agosto y noviembre de 1937.

Santander

La plaza de toros de Santander se utilizó como campo de concentración provisional, los ejércitos de Mussolini y Franco se encontraron en Santander y decidieron que el bando franquista se haría cargo de los cautivos.


Plaza de Toros (2019. Santander, Cantabria)

La plaza de toros se llenó en seguida y rápidamente se encontró desbordada por el gran número de prisioneros, a día de hoy la plaza sigue en perfecto funcionamiento.

También hubo un campo de concentración en Corbán (Santander), este se encontraba en el Seminario de Santa Catalina, su capacidad era de 3.000 cautivos pero se sobrepasó por la excesiva cantidad de de prisioneros.

Fue un campo de larga duración ya que estuvo operando entre septiembre de 1937 y noviembre del año 1939, ahora su función es la de un seminario normal.

En el Palacio de la Magdalena se encontraba otro campo de larga duración, se situaba concretamente en las cabecillas de dicho palacio.

Inicialmente su capacidad era para unos 500 prisioneros pero llegó a albergar más de 1.500, estuvo en funcionamiento desde agosto de 1937 hasta finales de 1939 y hoy en día las cabecillas se usan como residencia de estudiantes.

Cerca de Santander, en el aeródromo de Pontejos, había un campo de concentración provisional, en 1937 la Legión Cóndor Alemana asentó sus tropas en dicho aeródromo y obligaron a los prisioneros a trabajar como mano de obra hasta que se cerró este campo en octubre del año 1937.

En la capital cántabra se utilizaron los Campos de Sport de El Sardinero como campo de concentración de larga duración y también el Hipódromo de Bellavista.


Foto conservada del viejo Hipódromo Bellavista (2019. Santander, Cantabria)

Torrelavega

Las tropas de Franco entraron a Torrelavega casi a la vez que las de Mussolini, según los partes del Corpo Truppe Volontarie, en esta localidad detuvieron a 500 prisioneros y los franquistas se encargaron de habilitar un campo de concentración.

Utilizaron varios edificios como campos de concentración estables, entre ellos un almacén de maderas llamado La Impostora, este campo estuvo operando entre los meses de agosto y diciembre de 1937 pero el edificio ya no se conserva.

Las mujeres fueron llevadas campos provisionales, estos campos eran en realidad dos salones de baile (Olympia y Shangai).

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