Cultura

Cantabria se viste de gala para el Festival Internacional de Cine de Piélagos

Henar Bosque y María Ricondo

El Festival de Cine de Piélagos celebró del 26 de abril al 4 de mayo con más ansias que nunca su 10ª edición. Centrándose principalmente en los cortometrajes, el festival busca año tras año premiar a los cineastas tanto noveles como profesionales por sus obras fílmicas. Además, con un gran afán de sacar a la luz lo más representativo de Cantabria y del municipio, los premios entregados llevan los nombres de algunas de las playas más emblemáticas de Piélagos: Dunas de Liencres, Costa Quebrada, Valdearenas y Canallave.

La Universidad Europea del Atlántico pudo regocijarse gracias a que tres componentes de esta se llevaron premios por sus cortometrajes. El estudiante de cuarto de Comunicación Audiovisual, Alejandro San Emeterio, junto con sus compañeros de rodaje del corto “Amén”, se llevaron el Premio Canallave en la sección paralela “59 segundos”, cuyas normas, además de que el corto durara el tiempo que da nombre a la categoría, los participantes debían inspirar su historia en la palabra serendipia.

Mario del Barrio, alumno de la universidad, co-dirigió el cortometraje ganador del Premio Canallave al mejor “Uno corto y rapidito”: “Impulsos”. En menos de 5 días de grabación y con una duración máxima de 5 minutos, la historia debía estar inspirada en un ambiente catastrófico, con un personaje infectado y tan solo 3 actores.

Y también los educadores consiguen hacerse un hueco en el festival, como el profesor de Uneatlántico, Nacho Solana, galardonado con el Premio Dunas de Liencres al Mejor Cortometraje Cántabro de Ficción por su corto “Escalada”. La historia cuenta como una situación tan habitual como la búsqueda de aparcamiento acaba en una escalada de violencia.

La inclusión de todos los amantes del cine es una de las bases del Festival Internacional de cine de Piélagos. Con las secciones paralelas – como las ya nombradas “59 segundos” y “Uno corto y rapidito” – animan a que los nuevos cineastas demuestren sus habilidades. Sin embargo, es la sección “No te cortes, haz tu corto” la que destaca entre los habitantes de Piélagos. Se trata de un taller que anima a todos los vecinos de los pueblos, y sobre todo a los más mayores, a que aprendan a rodar y producir su propio cortometraje, que posteriormente se proyecta durante el festival. En el caso de este año, la temática de los cortos era el feminismo y la igualdad entre hombres y mujeres. Con varias de las historias propuestas por niñas, se reflejó la gran brecha generacional y las diferentes maneras de pensar formas de vivir de cada mujer.

E hilado con la inclusión de todos los colectivos de la sociedad, el Festival de Cine de Piélagos se lanzó este año con dos nuevas categorías, las cuales tuvieron una gran acogida por parte de todos los invitados. Por un lado, la sección LGTBI, patrocinada por Mailuki Film, tenía como meta llevar a la gran pantalla el problema de la inclusión de este colectivo y su situación en la sociedad actual. Fue Alejandro Talaverón el ganador de esta categoría con su cortometraje “Eran otros tiempos”.

La segunda novedad del festival fue la sección “Ahora cuentan ellas”, organizada en colaboración con la Dirección General de Cultura del Gobierno de Cantabria, una categoría exclusivamente para directoras que busca hacer visible el trabajo de las mujeres dentro del panorama cinematográfico. Estefanía Cortés se alzó con el premio por el cortometraje “Yerbabuena”, que cuenta la historia de la soledad de una forma muy especial cuando Julia, una joven introvertida, acude a la consulta de Maia. Los recuerdos y el pasado de Julia vuelven a aparecer de nuevo.

Sin embargo, y aunque el festival se centre principalmente en cortometrajes, las películas también tienen su espacio en la sección “Puesta de largo”. Esta año, “Zona Hostil” fue la galardonada con el Premio Dunas de Liencres a Mejor Película. Esta ópera prima de Adolfo Martínez, que está basada en hechos reales, cuenta la historia del Ejército español en Afganistán. Raúl Mérida, uno de los protagonistas del largometraje, asistió al festival y fue el encargado de recoger el premio.

El séptimo arte abre las puertas de Cantabria

Cantabria es reconocida no sólo a nivel nacional, sino también a nivel internacional por sus reconocibles características: las costas, la gastronomía, la historia social y cultural, entre otras muchas. Y es gracias a iniciativas como el Festival Internacional de Cine de Piélagos que la comunidad se da también a conocer en el ámbito del cine. Muchos son los artistas reconocidos a nivel mundial que acuden a las proyecciones y la entrega de premios cada año, y quedan prendados de Cantabria.

Además, la celebración cada año de este encuentro entre cineastas es una gran oportunidad para los creadores más jóvenes y noveles. Y es que no solo pueden ver como sus obras son proyectadas en una gran pantalla y la reacción del público ante ellas, sino que el contacto con directores, guionistas, productores y actores profesionales les ayuda a conocer más sobre el mundo del cine. Y es que no hay mejor consejo que el que puede regalarte alguien que lleva prácticamente toda su vida entre cámaras y micrófonos.

Sin embargo, los que más disfrutan de esta semana de cine son los vecinos de Piélagos. El municipio se llena de personas que disfrutan del ambiente que el festival trae y se siente mucho más vivo que nunca. Además, ser partícipes de algunos de los cortometrajes les hace disfrutar del séptimo arte desde dentro, dejando de ser meros espectadores, y pasando a ser productores, poniendo todo su corazón y sentimiento.


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